Poesia i Música

Música i poesia,
un al dia

dilluns, 30 abril de 2012

Sóller. Bartomeu Rosseló–Pòrcel

A Robert F. Massanet

El cel prepara secrets
murmuris de mandarina.
I les riberes del vent
esgarrien taronjades.
Jo tasto vergers. M'ajec
damunt valls encoixinades.
Les fulles alcen frescor
i aixequen ventalls de gràcia,
cortinatges de perfum,
cortesies tremolades.
L'oratge pinta perfils
de caramel dins l'oratge.
El cabell se m'ha esbullat
i tinc l'ombra capgirada.
El sucre de l'aire em fa
pessigolles a la cara,
amb confitures de flor
i xarops d'esgarrifança.
Unes cuixes de marquesa
em repassen l'espinada.
Quan el setí es torna gel,
sembla que es faci de flama.
El vicari compareix
amb un vas de llet glaçada.
La suor de les aixelles
li travessa la sotana.

divendres, 27 abril de 2012

Lo que me gusta de tu cuerpo es el sexo. Julio Cortázar

“Lo que me gusta de tu cuerpo es el sexo
Lo que me gusta de tu sexo es la boca
Lo que me gusta de tu boca es la lengua
Lo que me gusta de tu lengua es la palabra.”



Julio Cortázar

dilluns, 23 abril de 2012

Una Rosa. Maria Antònia Salvà



Sant Jordi, santa diada
del passat i l'avenir,
Fe i Pàtria nostrada
del meu cor fas sobreixir.
Oh la bella matinada!
Quina joia de collir
una rosa perlejada,
una rosa a mig obrir!


Maria Antònia Salvà (1869-1958)

divendres, 20 abril de 2012

Carta lírica a otra mujer

Vuestro nombre no sé, ni vuestro rostro
conozco yo, y os imagino blanca,
débil como los brotes iniciales,
pequeña, dulce... Ya ni sé... Divina,
en vuestros ojos, placidez de lago
que se abandona al sol y dulcemente
le absorbe su oro mientras todo calla.

Y vuestras manos, finas, como aqueste
dolor, el mío, que se alarga, se alarga,
y luego se me muere y se concluye
así, como lo veis, en algún verso.

Ah, ¿sois así? Decidme si en la boca
tenéis un rumoroso colmenero,
si las orejas vuestras son a modo
de pétalos de rosa ahuecados...

Decidme si lloráis, humildemente,
mirando las estrellas tan lejanas
y si en las manos tibias se os duermen
palomas blancas y canarios de oro.

Porque todo eso y más, vos sois, sin duda
vos, que tenéis el hombre que adoraba
entre las manos dulces, vos la bella
que habéis matado, sin saberlo acaso,
toda esperanza en mí... Vos, su criatura.

Porque él es todo vuestro: cuerpo y alma
estáis gustando del amor secreto
que guardé silencioso... Dios lo sabe
por qué, que yo no alcanzo a penetrarlo.

Os lo confieso que una vez estuvo
tan cerca de mi brazo, que a extenderlo
acaso mía aquella dicha vuestra
me fuera ahora... Sí, acaso mía...

Mas ved, estaba el alma tan gastada
que el brazo mío no alcanzó a extenderse:
la sed divina, contenida entonces,
me pulió el alma....Y él ha sido vuestro!

¿Comprendéis bien? Ahora, en vuestros brazos
él se estremece y le decís palabras
pequeñas y menudas que semejan
pétalos volanderos y muy blancos.

¡Oh, ceñidle la frente! ¡Era tan amplia!
Arrancaban tan firmes los cabellos
a grandes ondas, que a tenerla cerca,
no hiciera yo otra cosa que ceñirla!

Luego dejad que en vuestras manos vaguen
los labios suyos; él me dijo un día
que nada era tan dulce al alma suya
como besar las femeninas manos...

Y acaso, alguna vez, yo, la que anduve
vagando por afuera de la vida,
-como aquellos filósofos mendigos
que van a las ventanas señoriales
a mirar sin envidia toda fiesta-

me allegue alguna vez a vuestro lado
y con palabras quedas, susurrantes,
os pida vuestras manos un momento,
para besarlas, yo, cómo él las besa...

Y al recubrirlas, lenta, lentamente,
vaya pensando: aquí se aposentaron
¿cuánto tiempo, sus labios, cuánto tiempo
en las divinas manos que son suyas?

Oh, qué amargo deleite, este deleite
de buscar huellas suyas y seguirlas
sobre las manos vuestras tan sedosas,
tan finas, con las venas tan azules!

Oh, que nada podría, ni ser suya,
ni dominarle el alma, ni tenerlo
rendido aquí a mis pies, recompensarme
este horrible deleite de ser mío
un inefable, apasionado rastro...

Y allí en vos misma, sí, pues sois barrera,
barrera ardiente, viva, que al tocarla
ya me remueve este cansancio amargo,
este silencio de alma en que me escudo,

este dolor mortal en que me abismo
esta inmovilidad del sentimiento,
que sólo salta bruscamente cuando
nada es posible!

dimecres, 18 abril de 2012

dilluns, 16 abril de 2012

Toco tu boca. Julio Cortázar

Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca, voy dibujándola como si saliera de mi mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera, y me basta cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar, hago nacer cada vez la boca que deseo, la boca que mi mano elige y te dibuja en la cara, una boca elegida entre todas, con soberana libertad elegida por mí, para dibujarla con mi mano en tu cara, y que por un azar que no busco comprender, coincide exactamente con tu boca que sonríe por debajo de la que mi mano te dibuja.

Me miras, de cerca me miras, cada vez más de cerca, y entonces jugamos al cíclope, nos miramos cada vez más de cerca y los ojos se agrandan, se acercan entre sí, se superponen y los cíclopes se miran, respirando confundidos, las bocas se encuentran y luchan tibiamente, mordiéndose con los labios, apoyando apenas la lengua en los dientes, jugando en sus recintos donde un aire pesado va y viene con perfume viejo y un silencio. Entonces mis manos buscan hundirse en tu pelo, acariciar lentamente la profundidad de tu pelo mientras nos besamos como si tuviéramos la boca llena de flores o de peces, de movimientos vivos, de fragancia oscura. Y si nos mordemos, el dolor es dulce, y si nos ahogamos en un breve y terrible absorber simultáneo de aliento, esa instantánea muerte es bella. Y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura, y yo te siento temblar contra mí como una luna en el agua.

Text de "Rayuela"
Se que no és una poesia, però penso que aquí també hi té lloc, oi?

divendres, 13 abril de 2012

Els Amants. Vicent Andrés Estellés

La carn vol carn
AUSIÀS MARCH

«No hi havia a València dos amants com nosaltres.
Feroçment ens amàvem des del matí a la nit.
Tot ho recorde mentre vas estenent la roba.
Han passat anys, molts anys; han passat moltes coses.
De sobte encara em pren aquell vent o l’amor
i rodolem per terra entre abraços i besos.
No comprenem l’amor com un costum amable,
com un costum pacífic de compliment i teles
(i que ens perdone el cast senyor López-Picó).
Es desperta, de sobte, com un vell huracà,
i ens tomba en terra els dos, ens ajunta, ens empeny.
Jo desitjava, a voltes, un amor educat
i en marxa el tocadiscos, negligentment besant-te,
ara un muscle i després el peçó d’una orella.
El nostre amor és un amor brusc i salvatge,
i tenim l’enyorança amarga de la terra,
d’anar a rebolcons entre besos i arraps.
Què voleu que li faça! Elemental, ja ho sé.
Ignorem el Petrarca i ignorem moltes coses.
Les Estances de Riba i les Rimas de Bécquer.
Després, tombats en terra de qualsevol manera,
comprenem que som bàrbars, i que això no deu ser,
que no estem en l’edat, i tot això i allò.

No hi havia a València dos amants com nosaltres,
car d’amants com nosaltres en són parits ben pocs.»

dijous, 12 abril de 2012

Prodigio. Mercedes Delclós

Y el rumor
se hizo lecho en tu aliento
y los cantos
sonaban en tempos sin tempo
en espacios de sueño
en espacios de mar

Y el azul
envolvió tu piel de espuma
y una ola emergió de tu vientre

Ojos de arena
labios de medusa
manos de canto rodado
¡Mujer! ¡Mujer!




Mercedes Delclós



Potser us ha estranyat que aquesta entrada hagi estat publicada en dijous, i no en dimecres com és habitual. La raó és molt simple: avui surt de comptes ma germana. Per això li dedico aquest poema. A ella, i al prodigi de la vida.

divendres, 6 abril de 2012

Erbarme dich, de la passió segons sant Mateu. J.S. BAch


Divendres Sant... Un tros de la passió segons Sant Mateu, de J.S.Bach, interpretat aquest cop per la contralt Delphine Galou i el violinista François-Marie Drieux
Dirigueix el conjunt Les Siècles, François-Xavier Roth

Aquesta ària va just després que Pere se n'adoni que ha traït a Jesús.
Sempre m'ha semblat una cançó d'amor i penediment profunds.
Bon divendres Sant.

dimecres, 4 abril de 2012

Umbrío por la pena, casi bruno,
porque la pena tizna cuando estalla,
donde yo no me hallo no se halla
hombre más apenado que ninguno.
Sobre la pena duermo solo y uno,
pena en mi paz y pena en mi batalla,
perro que ni me deja ni se calla,
siempre a su dueño fiel, pero importuno.
Cardos y penas llevo por corona,
cardos y penas siembran sus leopardos
y no me dejan bueno hueso alguno.
No podrá con la pena mi persona
rodeada de penas y de cardos:
¡cuánto penar para morirse uno!”