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dimecres, 12 de desembre del 2012
Moriré de pie. Pere Casaldàliga
Yo moriré de pie, como los árboles:
Me matarán de pie.
El sol, como testigo mayor,
pondrá su lacre
sobre mi cuerpo doblemente ungido,
y los ríos y el mar
se harán camino de todos mis deseos,
mientras la selva amada
sacudirá sus cúpulas de júbilo.
Yo diré a mis palabras:
No mentía gritándoos.
Dios dirá a mis amigos:
Certifico que vivió con vosotros
esperando este día.
De golpe, con la muerte,
se hará verdad mi vida.
¡Por fin habré amado!
Pere Casaldàliga.
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Pere Casaldáliga
dissabte, 31 de desembre del 2011
Nadal. Pere Casaldáliga
Nadal, un Nadal altre:
per descobrir, acollir i anunciar
el Déu-amb-nosaltres, avui, aquí;
segons Mateu, capítol 25.
Qui s'entén amb els pobres
pot entendre's amb Déu.
Només així, fet infant,
fet Déu vingut a menys,
podríem trobar-te,
diàriament nostre,
entre Betlem i la Pasqua,
Jesús, el de Natzaret.
Any Nou, Temps Nou,
alternatiu
en Política, en Economia, en Religió.
Contra els grans projectes de mort,
el gran projecte de la Vida.
Contra el consumisme depredador
entre armes i agrotòxics,
consumim indignació
amb tendresa i militància.
Visquem en Sumak Kawsay.
Terra i Pau pel Poble Palestí,
pel Poble Kaiowá Guarani,
per tots els pobles indígenes i quilombolas,
per totes les migracions del món,
pels milions de gent humana
condemnada a la fam...
Malgrat totes les crisis,
si podem bressar Déu
entre els braços de Maria i Josep,
no hi ha motiu per tenir por.
Déu és a l'abast
de la nostra Esperança.
per descobrir, acollir i anunciar
el Déu-amb-nosaltres, avui, aquí;
segons Mateu, capítol 25.
Qui s'entén amb els pobres
pot entendre's amb Déu.
Només així, fet infant,
fet Déu vingut a menys,
podríem trobar-te,
diàriament nostre,
entre Betlem i la Pasqua,
Jesús, el de Natzaret.
Any Nou, Temps Nou,
alternatiu
en Política, en Economia, en Religió.
Contra els grans projectes de mort,
el gran projecte de la Vida.
Contra el consumisme depredador
entre armes i agrotòxics,
consumim indignació
amb tendresa i militància.
Visquem en Sumak Kawsay.
Terra i Pau pel Poble Palestí,
pel Poble Kaiowá Guarani,
per tots els pobles indígenes i quilombolas,
per totes les migracions del món,
pels milions de gent humana
condemnada a la fam...
Malgrat totes les crisis,
si podem bressar Déu
entre els braços de Maria i Josep,
no hi ha motiu per tenir por.
Déu és a l'abast
de la nostra Esperança.
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Pere Casaldáliga
dijous, 8 de desembre del 2011
Santa Maria- Poema/oració (Casaldáliga)
¡Santa María de nuestra liberación!
María de Nazaret,
esposa prematura de José el carpintero,
aldeana de una colonia siempre sospechosa,
campesina anónima de un valle del Pirineo,
rezadora sobresaltada de la Lituania prohibida,
indiecita masacrada de El Quiché,
favelada de Río de Janeiro,
negra segregada en el Apartheid,
harijan de la India,
gitanilla del mundo;
obrera sin cualificación, madre soltera,
monjita de clausura;
niña, novia, madre, viuda, mujer.
Cantadora de la Gracia que se ofrece a los pequeños,
porque sólo los pequeños saben acogerla;
profetisa de la Liberación que solamente los pobres conquistan,
porque sólo los pobres pueden ser libres:
queremos crecer como tú,
queremos orar contigo,
queremos cantar tu mismo Magníficat.
Enséñanos a leer la Biblia -leyendo a Dios-
como tu corazón la sabía leer,
más allá de la rutina de las sinagogas
y a pesar de la hipocresía de los fariseos.
Enséñanos a leer la Historia
-leyendo a Dios, leyendo al hombre-
como la intuía tu fe,
bajo el bochorno de Israel oprimido,
frente a los alardes del Imperio Romano.
Enséñanos a leer la Vida
-leyendo a Dios, leyéndonos-
como la iban descubriendo tus ojos,
tus manos, tus dolores, tu esperanza.
Enséñanos aquel Jesús verdadero,
carne de tu vientre, raza de tu pueblo,
Verbo de tu Dios;
más nuestro que tuyo,
más del pueblo que de casa,
más del mundo que de Israel,
más del Reino que de la Iglesia.
Aquel Jesús que, por el Reino del Padre,
se arrancó de tus brazos de madre
y se entregó a la muchedumbre,
solo y compasivo, poderoso y servidor,
amado y traicionado,
fiel ante los sueños del Pueblo,
fiel contra los intereses del Templo,
fiel bajo las lanzas del Pretorio,
fiel hasta la soledad de la muerte
Enséñanos a llevar ese Jesús verdadero
por los callados caminos del día a día,
en la montaña exultante de las celebraciones,
junto a la prima Isabel,
y a la faz de nuestros pueblos abatidos que,
a pesar de todo, Lo esperan.
María nuestra del Magníficat,
queremos cantar contigo,
¡María de nuestra Liberación!
Contigo proclamamos la grandeza del Señor,
que es el único grande,
y en ti nos alegramos contigo,
porque, a pesar de todo,
Él nos salva.
Contigo cantamos, María, exultantes de gratuidad,
porque Él se fija en los insignificantes;
porque su poder se derrama sobre nosotros
en forma de amor;
porque Él es siempre fiel,
igual en nuestras diversidades,
único para nuestra comunión,
de siglo en siglo, de cultura en cultura,
de persona en persona;
porque su brazo interviene históricamente
-por intermedio de nuestros brazos,
inseguros pero libres-
y porque un día intervendrá, definitivamente Él;
porque es Él quien desbarata los proyectos de las transnacionales
y sostiene la fe de los pequeños
que se organizan para sobrevivir humanamente;
porque vacía de lucros los cofres de los capitalistas
y abre espacios comunitarios
para el plantío, la educación y la fiesta
en favor de los desheredados;
porque derriba de su trono a todos los dictadores
y sostiene la marcha de los oprimidos
que rompen estructuras en busca de la Liberación;
porque sabe personar a su sierva, la Iglesia,
siempre infiel creyéndose señora,
siempre amada escogida, sin embargo,
por causa de la Alianza que El hizo un día
con la sangre de Jesús.
María de Nazaret, cantadora del Magníficat,
servidora de Isabel:
¡quédate también con nosotros,
que está por llegar el Reino!;
quédate con nosotros, María,
con la humildad de tu fe, capaz de acoger la Gracia;
quédate con nosotros,
con el Verbo que iba creciendo en ti,
humano y Salvador, judío y Mesías,
Hijo de Dios e hijo tuyo,
nuestro Hermano,Jesús.
María de Nazaret,
esposa prematura de José el carpintero,
aldeana de una colonia siempre sospechosa,
campesina anónima de un valle del Pirineo,
rezadora sobresaltada de la Lituania prohibida,
indiecita masacrada de El Quiché,
favelada de Río de Janeiro,
negra segregada en el Apartheid,
harijan de la India,
gitanilla del mundo;
obrera sin cualificación, madre soltera,
monjita de clausura;
niña, novia, madre, viuda, mujer.
Cantadora de la Gracia que se ofrece a los pequeños,
porque sólo los pequeños saben acogerla;
profetisa de la Liberación que solamente los pobres conquistan,
porque sólo los pobres pueden ser libres:
queremos crecer como tú,
queremos orar contigo,
queremos cantar tu mismo Magníficat.
Enséñanos a leer la Biblia -leyendo a Dios-
como tu corazón la sabía leer,
más allá de la rutina de las sinagogas
y a pesar de la hipocresía de los fariseos.
Enséñanos a leer la Historia
-leyendo a Dios, leyendo al hombre-
como la intuía tu fe,
bajo el bochorno de Israel oprimido,
frente a los alardes del Imperio Romano.
Enséñanos a leer la Vida
-leyendo a Dios, leyéndonos-
como la iban descubriendo tus ojos,
tus manos, tus dolores, tu esperanza.
Enséñanos aquel Jesús verdadero,
carne de tu vientre, raza de tu pueblo,
Verbo de tu Dios;
más nuestro que tuyo,
más del pueblo que de casa,
más del mundo que de Israel,
más del Reino que de la Iglesia.
Aquel Jesús que, por el Reino del Padre,
se arrancó de tus brazos de madre
y se entregó a la muchedumbre,
solo y compasivo, poderoso y servidor,
amado y traicionado,
fiel ante los sueños del Pueblo,
fiel contra los intereses del Templo,
fiel bajo las lanzas del Pretorio,
fiel hasta la soledad de la muerte
Enséñanos a llevar ese Jesús verdadero
por los callados caminos del día a día,
en la montaña exultante de las celebraciones,
junto a la prima Isabel,
y a la faz de nuestros pueblos abatidos que,
a pesar de todo, Lo esperan.
María nuestra del Magníficat,
queremos cantar contigo,
¡María de nuestra Liberación!
Contigo proclamamos la grandeza del Señor,
que es el único grande,
y en ti nos alegramos contigo,
porque, a pesar de todo,
Él nos salva.
Contigo cantamos, María, exultantes de gratuidad,
porque Él se fija en los insignificantes;
porque su poder se derrama sobre nosotros
en forma de amor;
porque Él es siempre fiel,
igual en nuestras diversidades,
único para nuestra comunión,
de siglo en siglo, de cultura en cultura,
de persona en persona;
porque su brazo interviene históricamente
-por intermedio de nuestros brazos,
inseguros pero libres-
y porque un día intervendrá, definitivamente Él;
porque es Él quien desbarata los proyectos de las transnacionales
y sostiene la fe de los pequeños
que se organizan para sobrevivir humanamente;
porque vacía de lucros los cofres de los capitalistas
y abre espacios comunitarios
para el plantío, la educación y la fiesta
en favor de los desheredados;
porque derriba de su trono a todos los dictadores
y sostiene la marcha de los oprimidos
que rompen estructuras en busca de la Liberación;
porque sabe personar a su sierva, la Iglesia,
siempre infiel creyéndose señora,
siempre amada escogida, sin embargo,
por causa de la Alianza que El hizo un día
con la sangre de Jesús.
María de Nazaret, cantadora del Magníficat,
servidora de Isabel:
¡quédate también con nosotros,
que está por llegar el Reino!;
quédate con nosotros, María,
con la humildad de tu fe, capaz de acoger la Gracia;
quédate con nosotros,
con el Verbo que iba creciendo en ti,
humano y Salvador, judío y Mesías,
Hijo de Dios e hijo tuyo,
nuestro Hermano,Jesús.
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